Por qué no se debe indultar a Fujimori
Se está volviendo costumbre que cada cierto tiempo
suenen rumores sobre un posible indulto presidencial a Alberto Fujimori,
condenado entre otras cosas, a 25 años de prisión por crímenes de lesa
humanidad. Esto empezó hace unos años cuando Alan García aún
era presidente y la entonces pequeña bancada fujimorista en el Congreso fue
acercándose poco a poco al gobierno, apoyándolo en sus políticas y protegiéndolo
en el legislativo. Una serie de investigaciones periodísticas revelaron
entonces que mientras esto sucedía, Fujimori recibía increíbles mejoras en sus
condiciones carcelarias.
Varios medios y partidos de oposición –entre
ellos el del entonces candidato Humala- denunciaron constantemente que se
estaba ‘cocinando’ un indulto de García al expresidente, el cual finalmente no se
dio. El año pasado, ni bien Humala asumió la presidencia, luego de la muy reñida
y tensa campaña electoral contra Keiko Fujimori, los sectores fujimoristas empezaron
a sugerir que sea Humala quien conceda el beneficio como un ‘gesto de reconciliación’ del
nuevo gobierno.
Estos días el tema ha vuelto a entrar en
discusión. Esta vez, sin embargo, es diferente. La familia del expresidente Fujimori ha
entendido que, tras perder las elecciones del año pasado, las posibilidades de
poder liberarlo se reducen con rapidez. Es por esto que aprovechando un
exabrupto del presidente Humala –quien dio a entender que el indulto no era concedido
porque la familia no lo pedía- han decidido presentar el pedido formalmente.