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lunes, 5 de noviembre de 2012

LA SALIDA DE NICOLÁS LYNCH


 

Las actividades del MOVADEF en Argentina y la renuncia del embajador

 

El 17 de enero de este año, representantes en Argentina del movimiento peruano prosenderista MOVADEF organizaron una protesta frente a la embajada del Perú en Buenos Aires. Los aproximadamente diez manifestantes llevaban imágenes y pancartas a favor de Abimael Guzmán, y protestaban contra la posibilidad de rechazo de la inscripción del movimiento como partido político en Perú, que finalmente se concretó días después.

Esa tarde, los manifestantes además tocaron la puerta de la sede diplomática e insistieron en ser recibidos para poder hacer entrega de una carta dirigida al embajador, en la cual detallaban sus reclamos. Tras varios minutos, el embajador Nicolás Lynch dispuso que se permita la entrada de algunos de ellos con el fin de escuchar lo que tengan que decir y recibir dicha carta.

Fueron seis los que entraron y fueron recibidos por el embajador, quien durante los 5 minutos que duró el encuentro se limitó a escucharlos. Luego de esto, los representantes del MOVADEF se retiraron sin problemas. 


El embajador posteriormente comunicaría a la Cancillería peruana sobre el encuentro y enviaría una copia de la carta recibida, y los pocos medios presentes en la manifestación publicarían notas y videos sobre el hecho. El asunto parecía cerrado. Esta semana, sin embargo, la decisión de hacer pasar ese día a los dirigentes prosenderistas le ha costado el cargo a Lynch. Pero, ¿por qué tuvo que renunciar el embajador por algo que sucedió 10 meses atrás, y que fue entonces informado y documentado debidamente?

Todo empezó hace dos sábados. El diario peruano La República publicó en su web una pequeña nota en la que informaba sobre las actividades del MOVADEF en el extranjero, basándose en material colgado por la propia organización en internet. Entre ese material se encontraba un video de mediados de octubre el que se aprecia a delegados prosenderistas llegados desde Lima compartiendo con las ‘Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora’ y con el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Uno de los delegados en el video es el conocido secretario general de la organización en la Universidad del Callao, Fair Abimael Quezada Trujillo, quien los últimos meses ha aparecido constantemente en medios peruanos.


Con el pasar de los días, el video empezó a ser rebotado en redes sociales, hasta que el miércoles el diario El Comercio lo publicó acompañado de una más larga nota sobre la supuesta solidaridad de las Madres con los “presos políticos”, que no son otra cosa que condenados por terrorismo. La nota de El Comercio generó muchas críticas hacia las Madres en Perú. Sin embargo, al igual que todos los reportajes que siguieron después en medios peruanos, no reparaba en que las Madres del video pertenecían a la ‘Línea Fundadora’ y no a la organización principal.

La ‘Línea Fundadora’ es una rama de las Madres de Plaza de Mayo, separadas del tronco principal en los 80s por discrepancias con la conducción de Hebe de Bonafini. A diferencia de las otras Madres, las ‘fundadoras’ no reciben dinero del gobierno argentino, suelen tener posiciones opositoras y –a diferencia de lo que se ha escuchado en los últimos días- no tuvieron nada que ver con el escándalo de corrupción destapado el año pasado.

En comunicación telefónica exclusiva con este periodista, Nora Cortiñas, vocera de la ‘Línea Fundadora’ –quien además aparece en el video- reconoció que fue este grupo el que recibió al MOVADEF pero negó algún tipo de solidaridad con la agrupación prosenderista. “Nosotros recibimos todos los días gente en la oficina, en Plaza de Mayo, o en charlas. Y no tenemos ningún interés en tener contactos, ni clandestinos, ni secretos, con nadie. Si colgaron algo en internet, es cosa de ellos”, enfatizó. “Nunca le preguntamos a la gente los vericuetos de sus organizaciones. Ni siquiera sabíamos de que organización eran”, aseguró además.

Adolfo Pérez Esquivel también marcó distancias con el MOVADEF. A través de un comunicado colgado en su página web explicó la reunión y aseguró que “escuchar y atender no significa apoyar por anticipado a ningún sector o grupo político”.

A pesar de ambas aclaraciones, el rebote del video en todos los medios generó dos cosas: Por un lado, numerosas críticas de los sectores conservadores a los supuestos aliados del senderismo y al gobierno por permitir dichas alianzas; y por otro, una búsqueda y difusión exhaustiva de todas las recientes (y no tan recientes) actividades del movimiento en el extranjero. Es así que algunos medios se llenaron en pocas horas de notas sobre el MOVADEF. Una nota para cada pequeña actividad encontrada en algunos de los blogs de la organización. Creando así la inexacta percepción de que el senderismo avanza a grandes pasos en el extranjero, bajo la inactividad del gobierno.

Es en ese contexto que, el viernes, el redescubrimiento del encuentro entre Lynch y los protestantes prosenderistas en enero generó un verdadero carga montón. Rápidamente, a los ataques de quienes esperaban una oportunidad como esta para sacarlo de la embajada, se sumaron las críticas válidas de los sectores moderados y defensores de derechos humanos. El pedido de la cabeza de Lynch se volvió casi unánime en pocas horas. Esa misma noche, viajó a Lima llamado por el canciller y al día siguiente se conoció su renuncia al cargo.

Nicolás Lynch a su llegada a Lima el viernes en la noche (Foto: La República)

Para los que presionaron por su salida, Lynch le abrió las puertas del Estado intencionalmente a Sendero. Para personas cercanas a él, esto es parte de una gran embestida de la derecha más intolerante sobre todos los referentes de izquierda en puestos públicos, como la alcaldesa Susana Villarán, el canciller Rafael Roncagliolo y el congresista Javier Diez Canseco.

Lo cierto es que Lynch que, como viejo izquierdista peruano, pasó parte de su vida peleándose con senderistas, cometió un error. Intentó aplicar desde su posición de embajador, la visión más progresista de la izquierda académica, que plantea que las nuevas caras del extremismo peruano –como el fujimorismo actual, y el MOVADEF- deben ser incorporadas al sistema y vencidas dentro de este. Pero no previó las consecuencias políticas de la notica de un recibimiento suyo a representantes del senderismo. Y probablemente no lo consultó previamente con el canciller, quién hoy corre el riesgo de ser interpelado por iniciativa de la bancada fujimorista.

La bancada fujimorista pedirá la interpelación del canciller (Foto: Tv Perú)

La salida de Lynch se debe entender en relación a varios otros aspectos que simplemente el encuentro con el MOVADEF, algunos de los cuales podrán recién apreciarse mejor una vez que se conozca el perfil de su sucesor.