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martes, 25 de junio de 2013

SNOWDEN, ASSANGE Y EL NUEVO MUNDO



Lo que revelan los recientes casos de filtraciones 
sobre la nueva distribución global de poderes

A estas alturas, para negar que el mundo ha cambiado y que cada año que pasa Estados Unidos es menos el omnipotente líder mundial que solía ser sería necesario recurrir a una fuerte terquedad ideológica. Precisamente fueron los testarudos neo conservadores los que vieron el inicio de este proceso durante el gobierno de George W. Bush e hicieron todo lo posible para negarlo y evitarlo, haciendo uso de gran prepotencia política-militar, y de innumerables abusos. 

Obviamente no lo consiguieron y terminaron legando a la siguiente administración un recargado sentimiento antiamericano alrededor del mundo. A pesar de que muchas de las oscuras técnicas empleadas por Bush no han desaparecido, el actual gobierno norteamericano parece estar aceptando que ya no puede salir airoso siempre, menos aún cuando hay otros intereses involucrados.


Hay al menos una veintena de países que tienen el peso y la decisión necesaria para hacer valer sus voluntades propias. Sin embargo, la poca claridad en las intenciones de la mayoría de estas naciones y la fragilidad de las relaciones entre las principales potencias crea un ambiente más cercano al caos que a la multipolaridad. Vivimos una etapa de transición hacia un nuevo orden de poderes, pero aún es muy difícil saber cómo será este o cómo se llegará a ese punto. De lo que no queda duda es que las piezas del ajedrez global ya se han multiplicado, estamos lejos del sistema vertical y unipolar de los 90s. Si a esto se agrega el poder que las nuevas tecnologías han dado a las personas comunes, los protagonistas pueden llegar a ser miles y hasta millones.

Un ejemplo de todo esto es la forma en que se han desarrollado los casos de los ‘filtradores’ Julian Assange y Edward Snowden. Assange ha sido el responsable, junto a su organización Wikileaks, de las filtraciones de documentos secretos más grandes que haya sufrido EEUU. Sólo en 2010, su año más exitoso, publicaron 90 000 documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, 400 000 sobre la de Irak y 250 000 cables diplomáticos.

Time, Diciembre 2010
A pesar del estrangulamiento económico que sufre Wikileaks desde hace tres años y de los numerosos intentos de bloqueo a su página web (donde se pueden consultar todos los documentos filtrados), tanto el sitio como la propia organización han logrado sobrevivir. Esto principalmente gracias al apoyo de personas alrededor del mundo y de agrupaciones independientes como Anonymous, que han hecho donaciones directas y han creado páginas espejo cada vez que el sitio de la organización se ha caído.

Assange, que coincidentemente ha sido acusado de un delito sexual supuestamente cometido en Suecia, ha terminado refugiado en la embajada de Ecuador en Londres y cuenta con el apoyo legal del ex juez Baltazar Garzón, reconocido defensor de los derechos humanos. El gobierno ecuatoriano le ha otorgado el asilo político pero el Reino Unido le ha negado el salvoconducto necesario para salir del país. 

Es una situación de victoria relativa ya que si bien no puede salir del recinto, no puede tampoco ser arrestado por las autoridades inglesas por el repudio que generaría en la comunidad internacional la violación de una sede diplomática. El australiano lleva ya un año viviendo en la embajada, desde la cual continua su trabajo. ¿Quién hubiera imagino hace algunos años que un país como Ecuador sería el obstáculo entre los aliados de Estados Unidos y uno de sus principales objetivos?


En el caso de Snowden, el ex analista de la CIA y ex consultor de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), los movimientos fueron planeados con mayor anticipación, gracias al asesoramiento de personajes como el propio Assange. Cuando se inició, a comienzos de mes, la publicación de los documentos filtrados por Snowden, que prueban los programas secretos de vigilancia masiva norteamericana, él ya se encontraba en Hong Kong. El gobierno hongkonés es, al mismo tiempo, autónomo y dependiente de China. 

Tras semanas de presión y un pedido formal de extradición, Snowden demostró nuevamente estar un paso adelante y el domingo pasado tomó sorpresivamente un avión comercial rumbo a Moscú. Hong Kong no solo lo dejó salir, sino que además aprovechó el incidente para volver a exigir a EEUU explicaciones sobre el espionaje. De esa forma, Pekín arrebató a Snowden de las manos norteamericanas sin ganarse una crisis diplomática. 
 
Fuente: El País

Por su parte, Rusia ha aclarado que el analista, buscado para ser juzgado por traición por el gobierno norteamericano, no ha salido de la zona de transito del aeropuerto de Moscú y que no ha ingresado oficialmente a territorio ruso, por lo que no pueden hacer nada. En el fondo, sin embargo, Vladimir Putin está dejando en claro que piensa seguir contradiciendo las posiciones de Washington, aunque no hayan intereses rusos involucrados y el tema de fondo, la libertad, le importe poco.

Julian Assange, Edward Snowden, Vladimir Putin, Baltazar Garzón, Rafael Correa, Anonymous, y China no pertenecen a un mismo eje, ni mucho menos. Pero son solo algunos de los variados jugadores de este nuevo escenario. A pesar de las grandes diferencias entre los objetivos de unos y otros, buscan puntos en común en temas específicos como estos. Por ejemplo, hasta ahora Assange no ha podido explicar por qué, sintiéndose él un abanderado de la libertad de información, ha elegido como refugio a Ecuador, cuyo gobierno tiene conocidos problemas con la prensa. Tampoco ha decidido asumir el papel de defensor del régimen. Simplemente ha dejado en claro que, para él, son temas que no tienen relación. 

Sin embargo, es probable que estas contradicciones, por lo demás cuestionables, sean la razón por la que Assange y Snowden están vivos y lejos de alguna prisión norteamericana, por el simple atrevimiento de revelar abusos. Mientras tanto EEUU, la aún principal potencia del mundo, está empezando a sentirse impotente frente al nuevo mundo.