Los mejores mueren
a
menudo por su propia mano
sólo para huir,
y aquellos que quedan atrás
nunca terminan de entender
por qué alguien querría huir de ellos.
y aquellos que quedan atrás
nunca terminan de entender
por qué alguien querría huir de ellos.
Charles Bukowski
A
Luis Enrique le encantaba el baile, la gimnasia, las series de Disney y las
bandas juveniles de pop. Vivía en una zona humilde de Lima y tenía 15 años, una
edad muy jodida. La adolescencia puede llegar a ser una verdadera pesadilla, mucho
más cuando se es diferente.


