El asesinato de la ‘primavera árabe’ y el
jaque a Obama
Si es que a lo largo de este año
los ideales originales de las revoluciones en el Medio Oriente parecían estar
perdiéndose, esta semana parecen haber sido finalmente sepultados. Los sectores
fundamentalistas islámicos, como el salafismo, aunque minoritarios entre los musulmanes, están
logrando imponer su agenda de lucha violenta contra Occidente. El islamismo
violento ha logrado desplazar de la escena a los jóvenes que lucharon –y
murieron- el año pasado en más de una decena de países por un Estado libre,
laico y democrático.
El último detonante de la
violencia ha sido una película hecha en Estados Unidos en la que se representa
al profeta Mahoma como un ladrón, estafador y mujeriego. Esta película, hecha
hace varios meses pero traducida al árabe recién hace algunos días, ha
provocado la ira del mundo musulmán. Ataques a embajadas norteamericanas se han
llevado a cabo en al menos 12 países dejando centenares de heridos y más de 15
muertos.
